Reflexión final

Luego de pasar meses haciendo el “Doctor Shadowing” con la Dra. Glorimar Matta en el área de fisiatría, me he dado cuenta de la inmensa dedicación, entrega, emociones y hasta dormir menos si es necesario, que los doctores hacen para cuidar de sus pacientes. Este semestre tuve el privilegio de estar en ambas oficinas de la doctora en Mayagüez y San Germán, y haber podido tener su confianza para discutir records médicos sobre su condición para poder aprender porque lo tiene, enfermedades pasadas, si ha sido operado, el historial de la familia, la evaluación física, entre otras. También, he tenido tremendas experiencias observando como ella sigue un protocolo de higienización para inyectar diferentes medicamentos en las áreas lastimadas. Además, observar y ayudarla en realizar muchas pruebas de las agujas para detectar problemas en los nervios y diagnosticar posibles enfermedades.


El mayor privilegio fue tener la oportunidad de ver muchos de los pacientes ser evaluados por la doctora, tenía el privilegio de entrevistarlos para hacerles preguntas sobre condiciones, historial médico, intensidad del dolor, entre otras, mientras a la misma vez practicaba como realizar los signos vitales como presión arterial manual, pulso y respiraciones. Al estar en oficina tenía el derecho a escuchar todas las historias de los pacientes y en verdad que me alegra el día ver como ella se hace amiga de los pacientes al escuchar sus historias, relacionarse a ellos y ella actuar como un ser humano en todo momento aunque sepa que tiene muchas horas de trabajo adicionales. Es bello cuando los pacientes agradecen el tiempo y esfuerzo que le dedicas y es algo bello en esta rama de la medicina. Muchas veces estos pacientes al verme también terminaban siendo bien amables conmigo y preguntándome el por qué de estar ahí y deseándome el éxito del mundo. Al estar ser así tuve el privilegio de verificar los reflejos de muchos pacientes, de observar ser inyectados y de ver como gritaban muchos al ver las agujas de estudio de las agujas.


En fin, al terminar este semestre con este “shadowing” puedo decir que ha sido la mejor experiencia de mi vida por muchas razones. Por ejemplo, pude observar la vida de un doctor, escuchar a ella decirme y orientarme de cómo llegó donde está, aprender sobre condiciones médicas, medicamentos, tratamientos y más importante poder aprender a esta etapa de mi vida a llevar una vida académica responsable y balanceada para poder mantener mis notas y poder disfrutar de este privilegio de estar con seres humanos que en un futuro espero ser yo quien los ayude a mejorar su salud. Estoy totalmente seguro que la medicina es para mí y espero que esta experiencia sea un paso más a lograr esa meta.